El dia perfecto
El 23 de Abril nos levantamos mas temprano todavia, porque empezabamos un dia muy especial. Teniamos pasajes saliendo de la Gare de Montparnasse en el TGV OUIGO hacia Rennes, un viaje de 1 hora y media. A las 4 y media arrancamos, sin desayunar, y salimos para la estacion Villiers, y de ahi el metro 3 con direccion Gallieni, nos bajamos en Saint Lazare buscando el metro 13 con direccion Chatillon Montrouge y en 10 minutos estuvimos en Montparnasse Bienvenue. Fuimos recorriendo la estacion para ir al anden del tren, y buscar el vagon 4, asientos 403 y 407, en el piso superior.
El tren salio a las 6:42 en punto y en unos minutos ya estabamos fuera de la ciudad viendo un paisaje de campiña impresionante. Todos campos pequeños sembrados, de colores dorados, rojos, verdes, y casitas de piedra en lomas, con galpones, ganado, tractores (de los viejos, ninguna cosa rara). Parecia un cuadro cada paisaje que veiamos. Muchos pueblitos, las casitas rodeando un castillo, o iglesia, en lo alto de lomas, cursos de agua... muy muy lindo.
A las 8 y 15 llegamos a Rennes. Una ciudad mas pequeña, linda y limpia con un canal que la divide. La Gare muy moderna, pero la recorrimos muy rapido buscando la Gare Routiere, porque teniamos que subirnos al bus Keolis de las 8 y 45 que nos llevaba a Mont Saint Michel.
Años viendo fotos, y leyendo sobre ese lugar y ahora estabamos a punto de conocerlo.
El bus recorria varios pueblos hacia el norte, entre ellos Pontorson, cada uno mas lindo que el otro. A las 10 llegamos a La Caserne, casi el ultimo lugarcito donde hay un centro de informes, alojamientos, y shuttles directos al Mont.
Nos bajamos y vimos que habia dos opciones. Una ir caminando por una senda, y otra subir al shuttle que dejaba al pie de la entrada. Caminando eran 45 minutos, en bus 30, pero habia mucha gente esperando. Fuimos caminando pensando que llegariamos antes.
A las 11:02 teniamos reservado el Conference Tour que recorria lugares secretos de la Abadia, que no estaban permitidos en la visita general.
La caminata fue medio forzada, para llegar a tiempo, pero la vista era espectacular.
Llegamos a la entrada un ratito antes de las 11 y teniamos que llegar a la abadia, en la parte mas alta. La entrada, las murallas, el puente levadizo, las paredes de piedra, las fachadas, todo increible, con la historia detras y un entorno unico, un islote en medio de la bahia.
Subimos por el Grand Degre que pasando por las casas, tiendas, recidencias abaciales y la iglesia de Saint Pierre, deja a las puertas de la abadia. Ahi entramos por la fila del Tour, hicimos migraciones, y un par de salones despues estabamos sentados en la Terraza del Oeste, justo al frente de la iglesia abacial. Ahi nos encontramos con el guia y el resto del tour. Estuvo muy bueno, recorrimos un monton de recovecos, las criptas que soportan el peso de la iglesia, los calabozos, el claustro, el refectorio, la sala de huespedes y el scriptorium... Muchos lugares, mucha informacion, y todavia nos quedamos con ganas. El lugar es espectacular.
Salimos de la Abadia casi sin darnos cuenta, porque nos hubieramos quedado mas tiempo, pero una vez afuera, ya no podiamos volver. Bajamos por el costado del edificio hasta las puertas de entrada y de ahi de nuevo a la calle principal del pueblo. Fuimos a buscar algo para comer, y terminamos comprando un Pannini Poulet avec Curry y uno de Jambon et Fromage, un jugo de manzana y un pan de manzana que estuvo fabuloso. Subimos por un callejon diagonal hasta el pequeño cementerio detras de la iglesia de Saint Pierre y ahi comimos.
Seguimos recorriendo las callecitas y las vistas del lugar, entre torres de guardia, murallas, hospedajes, escaleras... Lamentablemente a eso de las 15 nos fuimos buscando el shuttle para volver al centro de informacion porque seria casi 50 minutos entre una cosa y otra y teniamos el bus Keolis de retorno a Rennes a las 16:45.
Hicimos todo el trayecto, y en el centro de informes tomamos un jugo y un cafe de maquina, y compramos uno de los libros, Mont Saint Michel, the beating heart of the bay.
El bus nos dejo en Rennes un ratito antes de la partida del tren INOUI, a las 18:35. El viaje de vuelta tan lindo como el de ida, y llegamos a Paris a las 20:05
Pensamos aprovechar que estabamos cerca asi que en camino en el metro hasta la estacion Bir-Hakiem del metro 6 en direccion a Charles de Gaulle Etolie, compramos los billetes para el recorrido por la Seine en los Bateaux Parisiennes.
Nos bajamos del metro y fuimos caminando por debajo de la Tour que despacito se empezaba a iluminar. Mucha gente ya el jueves a la noche, mucha luz y todo muy tranquilo. Bajamos al Quai Jacques Chirac e hicimos la larga fila para subir al bateau. El recorrido fue lindo y placentero, mirando los edificios iluminados y la Tour Eiffel como protagonista siempre.
Una vez que terminamos, caminamos hasta la Place de Trocadero y alli tomamos el metro para bajar en Villiers, comer las frutillas, el yogur y las tartitas del dia anterior, e ir a descansar despues de un dia perfecto.













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